CIV.IA

El Estado ya usa inteligencia artificial. Lo que no tiene es cómo comprarla.

No es una traba burocrática menor: el circuito de compra pública no contempla una suscripción mensual en dólares, con tarjeta y términos en inglés. Entonces se compra igual, pero mal. CIV.IA lo reemplaza por una sola compra —con todos los modelos adentro—, presupuesto por área y registro de todo.

Todos estos modelos, en una sola compra

Los modelos que su equipo ya usa, más los que todavía no probó — y más de veinte en total. Se elige el que sirve para cada trabajo sin abrir otra cuenta ni pedir otra autorización, y la provincia decide cuáles quedan habilitados.

Texto

  • ChatGPT
  • Claude
  • Gemini

Imagen

  • Nano Banana
  • GPT Image

Video

  • Kling
  • Seedance

Voz

  • ElevenLabs

+20 modelos más

Hoy, cada uno de estos sería una suscripción aparte — con su propia tarjeta y su propio expediente.

El circuito de compra no contempla esto

Un organismo público puede comprar sillas, servicios profesionales y obra pública. Una suscripción mensual, en dólares, con tarjeta, aceptada con un click contra términos en inglés y jurisdicción extranjera, no entra en ningún casillero.

  • No hay tarjeta del organismo para una suscripción recurrente en dólares.
  • El comprobante llega a nombre de una persona física: no se puede imputar a ninguna partida.
  • Los términos se aceptan con un click, en inglés y bajo ley extranjera. Nadie firma eso en nombre del Estado.
  • El proveedor está en el exterior y no se da de alta en el registro provincial.
  • El gasto es variable y mensual; la previsión presupuestaria pide un monto y un plazo.
  • Y lo que se carga queda adentro de una cuenta que no es del organismo.

Y entonces se compra igual, pero mal

Nadie deja de trabajar porque el circuito no contemple una herramienta. Lo que pasa es esto — y no es desprolijidad de nadie: es la única salida que queda.

  • Un director paga la suscripción con su tarjeta personal y después nadie sabe bien cómo rendirlo.
  • Los créditos se agotan a mitad de un informe, un viernes a la tarde, y no hay a quién pedirle más.
  • Cada área compra por su cuenta: no existe el número de cuánto gasta el organismo en total.
  • La información del organismo termina adentro de cuentas personales.
  • Cuando esa persona se va, se va con la cuenta y con todo lo que produjo.
Consumo de tokens
0123456789012345678901234567890123456789012345678901234567890123456789012345678901234567890123456789

Sin tope, sin dueño y sin registro. Nadie sabe cuánto va, hasta que se corta.

El resultado es que todo el uso de IA del organismo queda invisible: no se planifica, no se controla y no se puede rendir.

Y no es una herramienta: son seis

Un equipo que trabaja de verdad no necesita «una IA». Necesita seis cosas distintas, y cada una es hoy un proveedor aparte, con su propia suscripción, su propia tarjeta y su propio imposible.

  • Texto

    Redacción, resúmenes, análisis de documentos

    Un proveedor más

  • Imagen

    Piezas gráficas, placas, ilustración

    Un proveedor más

  • Video

    Cortes, animaciones, contenido para cada canal

    Un proveedor más

  • Voz

    Locución y accesibilidad

    Un proveedor más

  • Transcripción

    Conferencias, reuniones, audios

    Un proveedor más

  • Escucha

    Qué se está diciendo, y dónde

    Un proveedor más

Seis compras que no se pueden hacer. Seis veces el mismo problema.

Una sola compra, con todos los modelos adentro

CIV.IA reemplaza esas seis suscripciones por un contrato con un proveedor local. Los modelos que viste arriba quedan todos adentro, sobre un mismo crédito, el mismo presupuesto y el mismo registro.

Todos los modelos, uno al lado del otro

El equipo elige el que sirve para cada trabajo sin abrir otra cuenta, sin otra tarjeta y sin pedir otra autorización.

Un crédito del organismo, no seis cuotas personales

Un solo pozo compartido, repartido por área según lo decida la provincia. Se ve lo que queda antes de que frene a alguien.

La provincia decide qué se habilita

Qué modelos y qué funciones quedan disponibles lo define el organismo, no cada usuario por su cuenta.

Lo que viene, entra por la misma compra

Cuando aparece un modelo nuevo —y aparece uno por mes— no hay que abrir otro expediente: ya está adentro del mismo contrato.

Qué cambia

La misma tecnología, comprada como corresponde.

HoyCon CIV.IA
La tarjeta personal de un agente públicoUn contrato con el organismo y factura en pesos, con su expediente
Nadie tiene el gasto totalPresupuesto por área y por persona, a la vista
Se corta a mitad de un trabajo, sin avisoCrédito compartido y consumo visible antes de llegar al tope
Cuentas personales con información del organismo adentroCuentas del organismo: la persona se va y el trabajo queda
Nada que adjuntar a una rendiciónQuién, qué, cuándo y cuánto costó — exportable
Cada área compra su propia herramientaUna compra, y adentro se configuran los agentes que hagan falta

Por qué la licencia sola no alcanza

Ordenar la compra resuelve el problema de esta semana. El de fondo es otro, y está medido:

23 de 24
jurisdicciones tienen un área de innovación o modernización
solo 10
registran gobernanza de datos formal en su normativa
12
implementaron algo de IA, y la mayoría sigue en fase piloto
el único
obstáculo que todas las provincias ubican como alto o medio es el déficit de talento especializado

Por eso CIV.IA no es sólo la licencia: son cuatro capas, y tres de ellas existen para que la primera sirva para algo.

Fuente: CIPPEC, «No solo IA en Gobiernos Provinciales de Argentina», Documento de trabajo #231, marzo 2026. Relevamiento de las 23 provincias y CABA.

Qué es CIV.IA

Cuatro capas. La primera es la que destraba el expediente; las otras tres son las que hacen que la compra sirva para algo.

01

Compra centralizada

Un contrato, una factura en pesos y asientos que son del organismo, no de la persona. Se da de alta por área, se suman o se quitan usuarios sin rehacer nada, y el circuito administrativo es el que la provincia ya usa para cualquier proveedor.

02

Control del gasto y trazabilidad

Presupuesto por área y por persona, definido por la provincia: cuando un área llega a su límite, deja de consumir. Y todo queda registrado —quién, qué, cuándo y a qué costo— en un registro que se exporta y se adjunta a la rendición.

03

Formación adentro de la herramienta

No es un curso al costado del software: se aprende haciendo la primera circular, el primer informe, la primera pieza. Cuatro niveles —entender, usar, producir, supervisar— con cohortes por rol y certificación. Es lo que hace que las licencias compradas se usen.

04

Marco de uso y medición de impacto

El documento que la provincia adopta —revisión humana obligatoria, qué información no se carga nunca— más un informe trimestral con qué áreas lo usan, cuánto tiempo se ahorró y qué costó. Es lo que un funcionario necesita para defender la decisión y para renovarla.

Un agente por problema, no un chat para todo

Un chat genérico le deja a cada agente público la tarea de descubrir solo para qué sirve, y por eso la mayoría lo abre una vez y no vuelve. Un asistente configurado para un problema concreto se explica solo, se adopta más rápido y se puede medir por función.

  • Escucha

    Qué se está diciendo, por región y en tiempo real. Se puede analizar cualquier cuenta pública —la propia o la de un tercero— y leer métricas, contenidos y el sentimiento de los comentarios.

  • Vocería

    Textos y mensajes con la voz del organismo, en todos los formatos que hagan falta, a partir de lo que el propio organismo ya escribió.

  • Producción

    Piezas gráficas y video para cada canal, sin esperar la cola de diseño para una placa que sale hoy.

  • Registro

    Conferencias, reuniones y audios convertidos en texto buscable, con quién habló y en qué minuto.

  • Documentos

    Borradores administrativos armados sobre los formatos y los antecedentes del propio organismo, no sobre una plantilla genérica.

  • Programado

    Lo que se repite todas las semanas queda agendado y llega por mail solo: el reporte de escucha, el resumen de prensa, el parte del área.

Cada agente se configura por área, con los documentos y el criterio de ese organismo. Cuando aparece un problema nuevo se configura otro: no se compra otra herramienta.

Dónde aterriza, área por área

El mismo espacio de trabajo, cargado con los documentos y el criterio de cada organismo. Estos son casos que se resuelven hoy, no una hoja de ruta.

Educación

  • Planificar clases y armar actividades sobre el diseño curricular que carga el ministerio.
  • Adaptar un mismo material a distintos niveles, con y sin apoyos.
  • Transcribir jornadas y capacitaciones, y sacar de ahí el material para los que no fueron.

Legales

  • Borradores de notas, informes y dictámenes con los formatos y antecedentes del propio organismo.
  • Resumir un expediente largo antes de leerlo entero.
  • Comparar dos versiones de un texto y ver qué cambió realmente.

Comunicación y prensa

  • Escuchar qué se está diciendo, por región y en tiempo real.
  • Producir las piezas de cada canal sin esperar la cola de diseño.
  • Transcribir conferencias y actos, con quién habló y en qué minuto.

Atención ciudadana

  • Pasar un texto administrativo a lenguaje claro, sin perder lo que dice.
  • Redactar respuestas a lo que más se pregunta, con una sola voz.
  • Resumir tandas de reclamos para ver qué se repite.

Administración y gestión

  • Circulares, actas, notas e informes sobre las plantillas que ya usa el organismo.
  • Convertir una reunión grabada en minuta y tareas.
  • Armar la presentación con la que se rinde ante el gabinete.

Salud

  • Materiales de campaña y comunicación a la población, adaptados por público.
  • Transcribir ateneos y capacitaciones del equipo.
  • Pasar información sanitaria compleja a algo que se entienda.

Y lo que no hace

No decide. Produce borradores y material que una persona revisa y firma — eso está en el marco de uso responsable que la provincia adopta, no es una recomendación. No reemplaza el criterio jurídico, ni el pedagógico, ni el clínico, y no se conecta a sistemas de gestión ni toma decisiones sobre personas.

Cómo se implementa

Cuatro pasos, y se entra por un área y un problema. Cuando esa área muestra adopción, se suma la siguiente. No hay big bang: no existe un único patrón que funcione para toda una administración. El primer paso lo hacen ustedes solos y no compromete a nada.

  1. 1

    Autoevaluación

    sin costo

    Diez preguntas que responden ustedes en cinco minutos, por la provincia, por un organismo o por un área. Devuelve el nivel de madurez y las prioridades. Si quieren, después la leemos juntos.

  2. 2

    Despliegue con gobernanza

    primeras semanas

    Alta de organismos y áreas, permisos por persona, topes de gasto y el marco de uso responsable adoptado — todo antes de que el primer agente escriba nada.

  3. 3

    Capacitaciones

    primer trimestre

    Cohortes por rol sobre casos reales de la administración, adentro de la misma herramienta. Termina con gente que puede trabajar, no con un certificado de asistencia.

  4. 4

    Informes de impacto

    trimestral

    Cada trimestre: qué áreas lo usan, en qué, cuánto tiempo se ahorró y qué costó. Es lo que se adjunta a una rendición y lo que sostiene la renovación.

Lo que va a preguntar administración y sistemas

Las respuestas están acá para que no haya que esperar a una reunión.

¿Cómo se compra?
Como cualquier proveedor: contrato, factura en pesos y expediente. No hay tarjeta de crédito personal, ni reintegro, ni suscripción a nombre de un agente público.
¿Qué pasa si la persona se va del organismo?
Nada se va con ella. Los asientos son del organismo y todo lo producido queda adentro del espacio del área, disponible para quien la reemplace.
¿Cómo evito que un área se gaste todo?
Con topes por área y por usuario, definidos por la provincia. Cuando un área llega a su límite deja de consumir: no hay forma de gastar de más sin que alguien lo autorice.
¿Y si el consumo se agota en medio de algo importante?
El crédito es un pozo compartido por el organismo, no una cuota individual que se corta sola. El consumo está a la vista antes de llegar al tope, así que la recarga se planifica en lugar de sorprender.
¿Cómo se rinde?
Todo queda registrado: quién, qué, cuándo y a qué costo. Ese registro se exporta y es el anexo de la rendición.
¿Quién ve qué, y quién decide qué se puede usar?
Cada organismo trabaja en su propio espacio, con permisos por área y por persona. La provincia decide qué modelos y funciones quedan habilitados, y la revisión humana de todo resultado es obligatoria por el marco que adopta.

¿En qué nivel están hoy?

Diez preguntas, cinco minutos, y la responden ustedes: no hay que coordinar nada ni esperar que llamemos. Se puede responder por toda la provincia, por un ministerio o por un área — lo que conozcan de cerca. Devuelve el nivel de madurez sobre las cinco dimensiones del modelo de CIPPEC, con recomendaciones para cada una. No pide correo para mostrar el resultado.

Hacer la autoevaluación

Pedir una reunión

Contanos desde dónde escribís y qué necesitan resolver. Respondemos con una propuesta de agenda, no con un folleto.